Frecuentemente escuchamos anécdotas sobre la reacción del entrevistador cuando escucha el salario de un candidato. Todo va muy bien en la entrevista, pero cuando la persona informa su salario nota que su contestación causó sorpresa. Obviamente el candidato sale de la entrevista decepcionado porque entiende que su salario está por encima del presupuesto de la compañía. Pero, ¿es así el 100% de las veces? Probablemente la mayoría de las veces, pero no siempre. En muchos casos el salario del candidato está muy por debajo comparado con sus credenciales. Si la entrevista es con un “head-hunter” probablemente este no lo va a presentar a su cliente porque entiende que le estaría presentando alguien muy por debajo de las expectativas y con seguridad el cliente va a cuestionar porque su salario es tan bajo. Desafortunadamente el candidato no conocerá que esta es la verdadera razón y continuará pensando lo contrario, sin saber que su salario levantó una bandera roja.
Por otra parte cuando la reacción de sorpresa es porque el salario es muy alto no siempre es porque está por encima del presupuesto de la compañía. En ocasiones es porque la información que ha presentado el candidato no justifica el salario que está devengando. Una buena analogía es la presentación de ventas de cualquier producto o servicio. Si el vendedor habla de las características, ventajas y beneficios del producto de forma clara, contundente y con ejemplos del desempeño el público esperara un precio alto pero justo. Muchos lo compraran, otros no tendrán el presupuesto en el momento pero buscaran como obtenerlo y otros no podrán comprarlo pero reconocerán que es una buena compra. Si la presentación no es efectiva, aunque sea un buen producto, el precio parecerá alto y aunque muchos prospectos tengan el presupuesto dejaran saber que no es lo que están buscando.
Se dice que un empleado produce para la compañía 2 ó 3 veces su salario, hay estudios más conservadores y hay estudios con cifras más agresivas especialmente cuando se trata de buenos empleados. Una compañía que reconoce esto, no escatimará en invertir en un buen candidato y probablemente no considerará candidatos con salarios muy por debajo del mercado. Personas con salarios muy bajitos serán atractivos para compañías que vean el salario sólo como un gasto.
Es bien importante que el candidato tenga expectativas de salario realista, especialmente en tiempos tan competitivos, pero también debe establecer límites e identificar que atributos tiene, que ventajas los mismos representan en comparación a otros candidatos y como benefician a la compañía objeto. Enumere todos sus logros por más insignificantes que puedan parecer y presente ejemplos que muestren su desempeño, de esta forma lograra ser considerado para un salario más justo, criterio importante para medir el valor de un candidato en el mercado.
Maria de L Caraballo, MBA, CSAM
President
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