En la actualidad son muy pocos los productos y servicios que son únicos, y de existir y ser populares con el consumidor, no pasan varios días que ya hay alguien vendiendo lo mismo o algo muy parecido. Ante esta situación nos damos cuenta de la dura realidad. Nuestros clientes tienen tantas opciones a la hora de comprar que el vender se ha convertido en un arte que abraza y reconoce que la venta con un excelente servicio hacen una gran diferencia. Otro factor que se ve muy marcado en nuestra isla es que el consumidor es uno muy educado, sabe lo que quiere y como conseguirlo, así que al final del día lo que quieres es lograr la venta y tener un cliente feliz, satisfecho. Un buen precio puede hacer a cualquiera querer comprar tu producto, pero el cliente busca la combinación completa de venta y servicio. Recuerda que un cliente satisfecho es sinónimo a lealtad y a la posibilidad de otros clientes que te lleguen porque se enteraron del buen servicio que tu y la compañía ofrecen.
Hoy día vemos que son más las empresas que reconocen la importancia del servicio como parte integral de la venta que realizan y de lo costo efectivo que se vuelve mantener a sus vendedores y equipo en general bien informados sobre como servir mejor a nuestros clientes, no olviden que un una empresa todos sus empleados forman parte del servicio.
Existen ciertas habilidades que deben desarrollar todo vendedor y el personal de una organización en orden de cumplir las expectativas del cliente. Las mismas son:
Proyectar: Cuando mencionamos proyectar nos referimos a esa comunicación no verbal, nuestros gestos, posturas, la atención que le dediquemos al cliente, el estar presentes en la conversación. Esta es la primera impresión que se lleva el que se encuentre contigo.
Escucha atentamente: Para escuchar atentamente hay que saber la diferencia entre oír y escuchar. El sentido del oído es una de las exclusivas que contamos nos solo nosotros los humanos, también los animales ya que es un comportamiento deliberado con el que nacemos casi todos. Escuchar va más allá de solo oír, es poner sentido y coherencia, es una habilidad que debe ser desarrollada para de esta forma adquirir información.
Ante la duda, Pregunta: Si tienes dudas, no asumas, pregunta. Esta premisa es en donde no solo muchos vendedores fallan, también muchas compañías cuando asumen cuales son las necesidades del cliente. Un vendedor comprometido con brindar un servicio de excelencia no debe tener en preguntar cualquier información de la que no tenga clara su contestación. Es la manera más sencilla para recoger la información de quien tenemos en frente, además de ser una forma de mostrar interés y empatía por nuestro interlocutor.
Ponte en su lugar: ¿Cuántas veces nosotros como consumidores no decimos “me encantaría que el que me quiere vender esto se pusiera en mi lugar”? Y esta puede ser una interrogante base, pero nuestros cuestionamientos van desde “si entendiera el vendedor porque estoy molesto(a)” o que “esto no fue lo que prometieron”. Al proponer que te pongas en su lugar es que realmente sientas lo que otra persona siente con respecto a una situación o problema en particular. Mediante esta habilidad transmitimos empatía y aplanamos el camino a los buenos resultados, así que de vez en cuando es bueno quitarnos el sombrero de querer vender y ponernos el otro de “que es lo que siente mi cliente, mi consumidor”.
Ten siempre presente que el cliente es parte integral del negocio, ellos no dependen de nosotros, nosotros dependemos de ellos y como vendedor son tu razón de ser. De que hay más opciones en la calle, ellos también lo saben, pero procura ser tu su única alternativa con un servicio de excelencia.
La autora es conferenciante y presidenta de Real Business Personnel, Temporary Services y Real Business Professional, Permanent Placemente & Business Coaching, además publicó su libro “Buscando Empleo, Antes|Durante|Después”, Tel. 787-999-5000 o www.trabajoenrb.com
